jueves, 26 de junio de 2014

carta a la nada

Todo iba tan bien, de pronto era su todo y ahora estoy próxima a no ser nada.
Me estoy comenzando a sentir desesperada, vacía, y desmotivada.
Tantas razones para ser feliz y yo, torturándome con las cosas sin importancia.
Me desvelo tantas noches preguntandome qué hice mal, lamentando no poder regresar el tiempo (lo sé, soy una tonta)
A veces no sé en donde estoy ni quién soy, sé a donde voy pero no sé qué hago.
Y es difícil pretender ser entendido por los demás cuando no te entiendes ni tu mismo.
Parece esto una carta depresiva, pero sólo es una de las miles reflexiones nocturnas que me persiguen cuando todo oscurece.
No quiero sentir que estoy perdiendo mi voz porque sin el canto no viviría (es un decir, realmente no estoy perdiendo mi voz)
Quiero revivir, quiero sentir esa emoción que me atrapaba todas las noches (con emoción me refiero a algo lindo, lo que sentia hace unos pocos meses)
Y no me estoy deprimiendo, pero cada día que pasa, cuando menos triste debería de estar, más triste estoy.
Pero demonios, no quiero estar triste.
Pero, ¿que hago para sacar algo de la mente?
Porque honestamente, sería lindo no ser sentimental, no darlo todo, hacer como si nada hubiese pasado. Y sí, estoy en un drama nocturno, una pelea conmigo misma, una parte de mi cerebro no quiere renunciar, pero otra me pide que renuncie. Entonces ¿cuál es la respuesta correcta? porque ni yo misma la consigo.
Me la vivo buscando alternativas, pero estas nunca se dan porque mi corazón está atado. Y me cuesta desatar algo que tiene tantos recuerdos hermosos, algo que amé y disfruté tanto, ese algo que me hacía revivir todas las noches.



Para: nadie
De: La nada

No hay comentarios:

Publicar un comentario